3.1.12

Las piedras de Angulimala

A pesar de morar en la paz, el cuerpo en el cuerpo, la mente concentrada y todo lo externo abandonado, hay una serie de trenes de pensamiento que surgen una y otra vez.

Es como que vienen de muy lejos y llevan mucho tiempo surcando las mismas vías. Tienen tanta inercia que no se pueden parar con una exhalación y una inhalación. Son tan antiguos y astutos que si cierras una vía concentrandote en el cuerpo, encuentran otra por la que entrar.

Por muy sincero que sea tu esfuerzo, son más listos que tú.

Entonces se me ocurre que tal vez sea mejor dejarles agotar su inercia.

Aquí, sentado tantas horas seguidas, tengo tiempo de escuchar los coches que pasan. A lo lejos, un avión. No se me ocurre detener los coches, ni mucho menos el avión; no cierro los oídos para no escuchar esos sonidos. Vienen y van.

Y, lo mismo que se hace con un coche o un avión, se puede hacer con un tren.

...de pensamiento.

Es toda una lección de humildad. Un duro golpe para mi orgullo. Porque me va tan bien con el trabajo intenso con la respiración que pienso que aquí y ahora, por medio de ese esfuerzo, voy a acabar con las causas del nacimiento y la muerte.

Pero hay que estar dispuesto a perder. De eso va el paso 16: Relinquishment, letting go: renuncia, abandono, dejar de aferrarse...

Y Hongzhi "stay with this just as this, stay with that just as that".

Karma es acción. Es intención. Karma es tomar la responsabilidad de nuestras acciones, la posibilidad de crear en cada momento las circunstancias para acabar con el sufrimiento. Pero hay también un resultado de las acciones pasadas y seguro que en el pasado hemos realizado acciones irresponsables. Por eso es normal que, como a Angulimala, nos tiren piedras.

A veces desde un avión; a veces desde un tren.


Última de las notas del retiro de invierno 2011.

2.1.12

Jugar y regocijarse en samadhi

Hongzhi es la expresión poética de anapanasati.

No inclinar la mente hacia nada es una ilusión. Incluso si no se inclina "hacia nada" uno la inclina hacia eso llamado "nada".

Es como decir "la verdad no se puede expresar en palabras". Luego lo expresado no es verdad. ¡Para qué perder el tiempo en decirlo!

La mente que se inclina hacia algo es más maleable, flexible y más susceptible de soltar sus ataduras. La mente que repetidamente trabaja sobre un tema o temas es clara, tiene más confianza en sí misma y, por consiguiente, menos miedo a dar el salto.

Anapanasati es un entrenamiento gradual. Practicado con persistencia, cada paso incluye todos los demás; los 16 son solo un ejemplo de las innumerables posibilidades. Todos ellos, contenidos en una exhalación y una inhalación (en una respiración) son el retorno a la fuente, el cultivo del campo ilimitado, el completo y radical abandono del condicionamiento, jugar y regocijarse en samadhi.

Zen es dhyana, jhana, meditación. La escuela zen es la escuela de la meditación. No empieza en China, ni mucho menos con el Buda. No es propiedad de los portadores del falso linaje y no depende de los autodenominados guardianes del dharma, la tradición y la ortodoxia.

Zen empieza y termina allí donde hay un individuo sincero entragado a la práctica, sentado en un cojín, en una silla, de pie, tumbado, caminando...

La transmisión se realiza de exhalación a inhalación, de inhalación a exhalación.

El no logro es el logro de la paz, el abandono del condicionamiento, el fin del miedo.

El vacío y el no-yo son dos demonios que te atan a la selva de ideas y opiniones y te hacen depender de un maestro.

Y el maestro eres tú cuando escuchas, te empapas de humildad y sabes reirte de los fallos que cometiste, los que cometes y los que cometerás en el futuro.

Zen es jhana. Do Zen, do jhana.


Notas del 3º día de retiro de invierno de 2011.

1.1.12

No sé

Busco el qué, el cómo y el porqué pero la verdad es que no sé y es sólo ahí que las puertas empiezan a abrirse.

En vez de lamentarse por no poder pasar por ellas uno se queda en silencio, sin ir a ninguna parte. Cuando ya no queda el querer cruzar puede pasar algo.

Pero la verdad es que no sé.

Cuando quiero explicarlo solo no sé.

Es como el rabo del toro.


En 2011 estuve de retiro del 23 al 28 de diciembre. Extractos de las notas que escribí en ese tiempo tienen la etiqueta retiro 2011.